Desde que estrenamos nuevo año no hago más que leer sobre retos lectores para 2015 en la blogosfera. Es enero y es lo que toca. Y ocurre que llaman la atención. Que me quiero apuntar a todos. Y que luego me arrepiento. Así que he decidido que este año voy a relajarme. Prefiero quedarme alejada de cualquier reto lector para no repetir el fracaso estrepitoso de 2014. Y para disfrutar de la lectura sin tener que pensar en si llego o no a alcanzar todo lo que me propuse. Solo me he marcado el tradicional desafío de Goodreads con 45 libros (tirando por lo bajo, que luego sé cómo se complica el año)...
2015 Reading Challenge
Bárbara has
read 0 books toward her goal of 45 books.
... y una pequeña lista de títulos para sacar de la estantería y leer sí o sí este 2015:
Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. Ya ni recuerdo hace cuánto tiempo que lo tengo en la estantería, esperando pacientemente su turno para ser leído. Creo que lo he empezado un par de veces, nunca en serio y nunca más allá de las primeras páginas. Este año tengo el propósito de leer más literatura escrita en castellano, empezando por Cien años de soledad.
País de nieve, de Yasunari Kawabata. Llevo tiempo queriendo hacerme con este título, que siempre que voy a la librería nunca encuentro. Me gustó Lo bello y lo triste, lo único que he leído de este autor japonés y Nobel de literatura, así que en 2015 espero repetir.
Un beso en París, de Stephanie Perkins. Es uno de los libros que con más ganas espero leer este año, sobre todo después de conocer y enamorarme de su autora cuando leí uno de sus relatos incluido en My true love gave to me. Tengo puesto el listón de expectativas muy alto con ella.
Ana Karenina, de León Tolstói. Cada vez que veo en Goodreads la fecha en que lo empecé, siento vergüenza: 14 de diciembre... de 2013. Antes de que llegue la primavera, tengo que terminarlo. Apenas me quedan unas 200 páginas, me está gustando y recuerdo prácticamente todo lo que llevo leído, pero es tan tocho y tan pesado que se me hace imposible llevármelo a todas partes conmigo, así que al final siempre acabo abriendo otros libros para llevar de camino al trabajo en el metro, que luego me distraen, que luego termino, que luego vuelvo a empezar otros... Y llevo repitiendo el mismo proceso durante todo un año.
El principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Lo incluyo en la lista aprovechando que los Reyes Magos me han traído una edición bien bonita para disfrutar de la historia.





